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La pandemia relanza la cuarta revolución industrial


Con máscaras protectoras y visores para personal de la salud fabricados en emergencia, la crisis sanitaria del coronavirus ha impulsado la impresión 3D. Pero el costo y la calidad de esta tecnología no representan una amenaza inminente para los empleos industriales. La pandemia, que está interrumpiendo las cadenas de suministro, ha logrado en pocas semanas lo que los. . .

Con máscaras protectoras y visores para personal de la salud fabricados en emergencia, la crisis sanitaria del coronavirus ha impulsado la impresión 3D. Pero el costo y la calidad de esta tecnología no representan una amenaza inminente para los empleos industriales.

La pandemia, que está interrumpiendo las cadenas de suministro, ha logrado en pocas semanas lo que los impulsores de la cuarta revolución industrial han luchado por hacer durante 40 años: acelerar la adopción de la impresión 3D e impulsarla más allá del ámbito de universidades y emprendimientos.

“La impresión 3D es adecuada para situaciones de emergencia”, resumió AFP Arthur Wheaton, profesor especializado en temas sociales y de fabricación en la Universidad de Cornell en Nueva York. “A diferencia de la producción industrial tradicional, que exige máquinas específicas, creadas en fábricas específicas, la impresora 3D es muy flexible”, dice Greg Mark, fundador y director ejecutivo de Markforged, una empresa emergente estadounidense que hace impresoras 3D.

El caso del grupo industrial Würth Industry North America (WINA), que junta ahora impresoras 3D y obreros en sus fábricas. “Ahora podemos proponer los productos más rápidamente y disminuir el coste del almacenamiento. También podemos eliminar el coste vinculado a los insumos y el transporte”, dice Dan Hill, el director ejecutivo de la compañía.

La impresión 3D es un proceso de fabricación aparecido en los años 1980. Consiste en convertir un modelo digital en un objeto sólido en tres dimensiones. Aunque las técnicas utilizadas son distintas, el principio es siempre el mismo: superponer capas de materias. La diferencia es la forma en que se depositan y tratan las diversas capas y el tipo de material utilizado.

La medicina, la aeronáutica, la joyería, el diseño o la industria agroalimentaria han empezado a utilizar la impresión 3D. Si bien las empresas optimizan el tiempo de fabricación y se vuelven menos dependientes respecto a su cadena de suministro, la calidad de acabado de los objetos sigue siendo imperfecta y, dado el estado actual de la tecnología, es difícil imaginar una producción masiva o la fabricación de bienes complejos y duraderos.

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